Ser deportista profesional es más duro de lo que creemos, a
priori vemos sus vidas llenas de lujos y caprichos pero tienen que mantenerse
en forma para poder estar al más alto nivel y mantener sus suculentos
contratos. Lo peor de esa vida es cuando llega la hora de la retirada y no se sabe lo que vendrá después.
Hoy veremos el día a día de unos deportistas de élite.
