El hambre de los monstruos de las
finanzas parece no tener fin. A estos poderosos no les importa
quedarse con el dinero de la gente ni engañarles a la hora de realizar una
inversión, solo les importa conseguir y conseguir más dinero. Pero tienen que
tener cuidado porque cada vez es más frecuente que el tiro les salga por la
culata y acaben siendo detenidos. Hoy intentaremos atrapar a un inversor que ha
conseguido su fortuna de manera fraudulenta.
