Para ser un buen cirujano hay que
saber apartar la vida laboral de la vida personal. Ya que sí un cirujano deja
que sus problemas personales interfieran en su trabajo puede poner en peligro la
vida de su paciente. Por eso los mejores profesionales de la cirujía suelen ser
personas frías. Hoy operaremos con una cirujana que intenta
dejar aparcada su vida personal cuando entra en quirófano.
