Un trabajo que siempre se ha considerado polémico y sádico es
el de verdugo. Muchos de los verdugos se veían obligados a ejercer su profesión
para poder alimentar a sus familias, otros simplemente eran psicópatas que
encontraban la excusa perfecta para matar. Solo con mirarles a sus ojos
escondidos tras la capucha, el miedo se apoderaba la gente. Hoy ejecutaremos a
criminales condenados a muerte.
