Hay que tener mucho cuidado para no caer en las redes de una secta
porque una vez estás dentro es prácticamente imposible salir. Aun así hay gente
que ha salido o han tenido la suerte de que les han rescatado del poder de esas
sectas. Yo siempre voy con los pies de plomo por si algún día alguien intenta
captarme para entrar en una de ellas. Hoy compartiremos el día a día de una mujer que
tuvo la suerte de ser rescatada de una
secta.
