Vivir en un país donde gobierna un régimen dictatorial tiene que ser
una situación muy hostil. No poder vivir libremente con el derecho de decidir y
opinar por uno mismo nos invalida como seres humanos que somos. Lo peor de todo
es que no se puede ni protestar ante tal situación porque entonces la vida
correría peligro. Hoy formaremos parte del complot para derrocar a un tirano que
gobierna un país de Medio Oriente.
