Para trabajar en urgencias no
solo hay que tener grandes conocimientos médicos sino que también paciencia y sangre
fría para tener que atender pacientes que llegan a la sala de emergencias.
Muchos de ellos con extraños e inverosímiles casos y casi todos llegan con
nervios por lo que hay que saber lidiar con ellos. Hoy trabajaremos en una sala
de urgencias muy concurrida.
