Cualquier progenitor haría cualquier cosa por sus hijos para protegerlos. Un padre o una madre incluso podrían llegar a saltarse la ley para poder evitar poner en problemas a sus vástagos. Está en el ser humano ese instinto de protección hacia los hijos aunque a veces una excesiva protección resulta ser un error. Hoy protegeremos a un hijo que ha cometido un delito.
