No todo hijo de un criminal se convierte en un delincuente. La gran mayoría piensan que sus progenitores son unos monstruos por los crímenes que cometen y algunos incluso no quieren saber nada de ellos. Por muy extraño que parezca los delincuentes por muchas atrocidades que hayan cometido sienten un gran amor hacia sus hijos. Hoy haremos lo contrario a nuestro padre.
