Los cirujanos operan a sus pacientes para ayudarles a llevar una vida mejor. Pero por desgracia hay algunos que sin motivo aparente lo que hacen es arruinar la vida de los pacientes durante la operación. Casi siempre salen impunes alegando complicaciones en la intervención pero en otras se pueden demostrar sus negligencias. Hoy intentaremos atrapar a un cirujano que no cumple con su juramento hipocrático.