Cuando nos timan nos sentimos impotentes. La sensación de
haber sido engañados te deja una cara de tonto. Lo peor de todo es cuando el
timo es realizado por alguien de nuestro entorno ya que el timador tiene
nuestra total confianza y se ha aprovechado de ello. Hoy ayudaremos a una
investigadora privada que ha sido timada por su prometido.