Los policías casi siempre se obsesionan
con los criminales que tienen que atrapar. Lo peligroso es cuando esos
criminales tienen la misma obsesión con los encargados de capturarles. Esa
obsesión se puede convertir en un juego peligroso con resultados que pueden
llegar a ser trágicos. Hoy mediaremos entre la mutua obsesión entre una agente
secreto y una asesina en serie.