No hay nada peor que después de una noche de fiesta tener una resaca. La resaca no solo deja el cuerpo destrozado sino que incluso uno no puede recordar ciertos momentos vividos durante la noche de desenfreno. Cuando empieza a llegar información de lo ocurrido uno se sorprende de las locuras que pudo cometer. Hoy nos despertaremos con resaca junto a un cadáver.