Siempre ha existido la teoría de la conspiración de que los países quieren controlar a sus habitantes. Para ello esa teoría asegura que a través de los distintos dispositivos tecnológicos controlan todo los movimientos. Pero algunas aseguran que existen microchips instalados en el cerebro que pueden captar los pensamientos. Hoy veremos como unos microchips injertados en el cerebro cambia el comportamiento de las personas.




